Paralelismo inquietante con “The National Anthem” de Black Mirror. Lo que le importa a Zamir ya no es la reparación jurídica ¿acaso alguna vez ha existido como tal en la historia del derecho? sino la humillación mediática que sufrirán sus víctimas (en realidad verdugos por matar a Esther, su hija adoptiva sordomuda), degradación ante la pantalla www perpetrada a la propia pantalla-cuerpo (oh, te recuerdo a Foucault) descaradamente simbólica, por ejecutar al primero con gas, como si en Auschwitz y respetando la votación anónima de los espectadores del público quien también tiene opinión, y no solo el Dr. Thielen y no solo quien también tiene opinión respecto al mundo actual y no solo el Dr Thielen.

No se está linchando a 2 neonazis, sino a una subcultura extremista que lamentablemente cobra cada vez más auge gracias a pseudo intelectuales que alimentan el odio. Esta reseña no trata de tomar el bando de víctima de los judío y en concreto de Zamir, sino igual que el personaje, reconocer que la violencia como herramienta para deseñar y eliminar otroas fromas de vida distintas siempre será una condenación para la aza humana, sin importar si son alemanes o judíos o marcianos quienes empuñen dicho propósito. Thielen llama incompetentes a sus neo nazis por asesinar en una “misión” en que solo suponían amedrentar a un judío Zamir, pero fue él, Thielen, quien insistió en usar para dicha operación a un niño de 13 años que por cierto recién se adhirió a su pequeña sociedad de ultraderechistas como si fuera una broma, apadrinado por Carl Rieger, Todo se salió de las manos y la mini serie progresivamente mediante el debate en tv logra captar el odio antisemita de Thielen, lo que es peor, mediante la estrategia mediática de Zamir, se consigue un propósito aleccionador. Al final, cuando Marie Streseman, la consejera de Carl quien a un costo alto como ver morir a Danner en el bombardeo nocturno, ha logrado introducirse a la Torre que sirvió de bunker durante la guerra, cortando el suministro eléctrico permitió que el comando policiaco ingresara pero para entonces Zamir ha escapado ya y mediáticamente Thielen ha sido denunciado por Carl con el propósito de que no resulte perjudicado el niño quien, por cierto ha intentado suicidarse usando el encendedor de cigarros que le obsequió. El comando evidencia entonces que Zamir nunca mató con gas al primer neo nazi ya que hallan a todos encerrados en un cuarto de la torre Westberg. El final abierto cuando Zamir ha llegado a la oficina de Thielen, permite suponer una segunda temporada.

Leave a comment