El guiño de falso documental del inicio en Kita Ward no en vano advierte sobre el no tan ocasional entrecruce peligroso entre migrantes extranjeros de origen y lengua japonesa -y la discriminación que reciben de sus coterráneos nipones- con la mafia yakuza en el Tokyo contemporáneo. Me encanta Harada porque no intenta ser ni original con el tema ni vanguardista de estilo, sino transmitir el mismo azoro y emoción iniciática del jovencito Tatsuo Minami, -el mismo caos juvenil, la misma impulsividad ciega-, sufrir con él la intemperie, la perplejidad y el aplastamiento existencial del Japón de los 90. Harada orquesta con sumo orden una historia por momentos jocosa, violenta y tierna pero bien contada; tomad “bien contada” con mayúsculas.El film es muy largo para ser largometraje y muy corto para tratarse de mini serie sencillamente porque Harada sigue su propio cauce. Fijaos la plétora de escenas con cámara en mano, especialmente al correr Tatsuo o en las peleas.

Fijaos el ritmo en la escena en que son descubiertos en el On-sen spa con el imitador de Chaplin. La secuencia es única, íntima como si la hubiese grabado un fisgón aficionado y no filmado Harada: los yakuza golpean a Tatsuo, amenazan con rebanarle el pene y de las sombras desde un plano a trastienda aparece el taxista y como blandiendo un bat de béisbol golpea en la cabeza a los verdugos, ¿por qué no hay soundrack ni efectos en esta secuencia? es como si le restara todo lo posible la imprtancia a la violencia y enseguida al corte de cámara veremos a Tama, Tatsuo y el taxista platicar sobre los “tutukas wayra” o vientos sin nieve de los Andes. La historia comienza cuando Tatsuo es contratado para relevar a su jefe yakuza para facilitar -como buen mozo- las chicas de compañía de calidad al engreído senador Domon en su juego de golf acostumbrado. O se podría decir que comienza cuando Domon casi mata a golpes a la meretriz Tama, desfigurándola y cuando la amante de Tatsuo, también meretriz, le reclama a los yakuza por el trato del político la asesinan a patadas y rompiéndole el cuello frente al recién contratado. Nunca olvidará eso Tatsuo y planea un golpe maestro a la villa de Domon cuando escucha que Tama, la prostituta lastimada recuerda haber visto millones en su caja fuerte. Tatsuo se arma de valor pero también de adrenalina de chamacos y según él, toma prestado de la misma mafia las pistolas con las que los 6 asaltan a Domon usando máscaras. El golpe fue violento pero al regresar a devolver las armas, creyendo su atraco fue exitoso, Animaru y Chidori, el guardaespaldas de Domon le emboscan. Les hacen arrodillarse y jugar a la ruleta rusa y luego los matan pero alcanzan a escapar Tatsuo y su mejor amigo quien tambié muere en una cancha de soccer. Huyendo, pues no puede ya regresar, así es como conoce al taxista kamikaze, mejor conocido como Mr Cold Bamboo o Breeze o Mr Kantake a quien recién conocimos en la escena paralela cuando salía del Bar Brasil y una mujer le pidió el servicio y que la llevara a un cierto sitio pero en el transcurso se estorban de frente el taxi de callado conductor y el yakuza que acaba de matar a los amigos de Tatsuo en la villa. Si no fuera por los improperios y groserías de la clienta, jamás se hubiera regresado la furgoneta de los yakuza y casi golpean a ambos pero por una extraña empatía del yakuza con el conductor al escuchar que es originario de Perú, deciden solo partir.Ya habpia sido localizado antes cuando llegó a Izu para limpiar el nicho mortuorio de su madre.

La escena de On-sen spa es bien rematada en una intrigosa secuencia en que es descubierto Tatsuo y Tama pero, como ya dije antes, Mr Kantake le rompe la cabeza al yakuza. Para cuando el adolorido ex jefe y compañero planea relevarle el lugar secreto de Animaru, no puede importarle menos a Tatsuo y simplemente le dispara en el bosque mientras prosiguen su viaje. ¿No es eso bello? SIn rencores, sin rezos o lloriqueos, solo le quitó la vida porque se interpuso entre él y el racista Domon. Tatsuo seguirá así, entrando a disparos en las oficinas bien colocado con la cocaína, seguirá hasta que su suerte se agote y supone que no se agotará, pero se equivoca. Quizá debió escuchar a Tama, entregar eldinero a a Kantake, quizá debió escucharla e ir a los ANdes a sentir el viento y disfrutar los cóndores, pero insistió en asesinar a Animaru. Primera sorpresa, lo halla en un bar Ema´s como saxofonista de jazz bee-bop. Tatsuo lo tenpia en la mira, pero antes Chidori lo mata. Los vientos hicieron que no saliera el vuelo de Tama y kantake a Perú. El taxista cumplirá con su deber de amigo y, no se pierdan el final conmla última sorpresa de Harada: antes de matar a Domon sabremos que su padre desertó a Perú -ya lo habpia mencionado en el viaje a Tatsuo pero no que estuvo en la guerra con Domon-. Domon lo tacha de cobarde, el taxista sonríe y le recuerda que su padre nunca necesitó drogas como ellos los patrióticos kamikazes para arrojar bombas en poblados. Port eso partió a sudamérica. AL final, por la puerta trasera, como si nunca fuese a acabar la historia, los créditos saldrán cuando esté a punto de morir Animaru por los balazos del taxista, mientras le cuenta porque le disparó y por qué está en Japón y es japonés pero creció en Sudamérica. No cabe duda, Tama tuvo razón en la sección en que fue entrevistada -recuérdese que dije que había flujos de documental o reportaje- dijo que las coincidencias y el azar gobiernan la vida y la muerte, después de haber sobrevivido a un accidente en que sus padre y abuelos murieron todos.


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