No recae en un solo personaje el peso dramático de este lienzo de inmediata posguerra japonesa. Pero comete un error quien vea en esta peculiaridad una debilidad del filme en vez de una panorámica social un poco más amplia. Hasta cierto punto paradójica, -y no misógina como más de un reseña que leído yerran en juzgar- tratándose en un Japón muy conservador de mediados del siglo anterior en el que no podías esperar que la sociedad en general viese con normalidad a las Koi-san, Taeko la hermana menor de las Makioka quien en realidad era una excepción. En este melodrama, por un lado tenemos a Taiko la geisha bailarina exótica que tuvo la suerte de ser estafada por el aprendiz de escritor y fracasado Ryosuke, le bailó y todo, pero el muy ebrio ni siquiera pudo pagarle. Taiko al ver los calcetines rotos y su rostro de querubín cay+o rendida y desde entonces, o más bien después de recibir una misiva en su trabajo donde el borracho le paga una parte del adeudo, emprende su busca y lo halla en su pisito en la planta alta, roto y lleno de ratas que le causaron un espanto a la sonriente Taiko. Desde ese momento, primero con el pretexto de celebrar el aniversario luctuoso de su mamá y luego con cualquier asunto, Taiko le lleva galletas, dulces u comida al desaliñado y malhumorado escritor que es mal agradecido y machista (si se le puede decir a sí a los varones de una cultura de guerra e inmediata posguerra que veían a la mujer como recatada y obediente antes que de carácter resuelto como Taiko. Encerrado en el apartamento repasa versos y escribe y leemos “Es mañana el día llamado mañana, caminando con paso ligero, con un paso suave día tras día” de Shinobiyoru.

Simultáneamente, otra mujer sobresaliente de la historia, Miki también intenta salir adelante en las letras y al principio es apoyada por el profesor Tanikawada, pero solo por el interés de usarla sexualmente. Cuando ella se da cuenta pretende abandonarlo a su suerte pero el tipo se le echa encima y la apuñala casi matándola. No sabremos más de ella hasta después que sobresalga gracias a su talento y a Yoshioka quien, todo lo contrario del pillo profesor Tanigawa, no la utiliza ni se aprovecha de ella a pesar de notar que Miko se siente atraída por él. Es una delicia ver a una mujer tan resuelta y dispuesta a lo que sea por estar con el hombre al que ama, tal como hizo Taiko. Fueron a un balneario y se arrojó por la cuerda de clavados y jamás lo abandonó a pesar de las groserías flagrantes de Ryosuke, por ejemplo el abofetearla después de regañarla por ponerse un tatuaje, como si se creyera su papá. Además de gritarle por llevar bastante dinero ganado en su danza geisha por lo que el mismo insensato Ryonosuke siempre le dijo que estaba salvándola y jamás se dio cuenta que el salvado del alcoholismo y la mala vida fue él. AL final, como sucede con muchos triunfadores, Ryonosuke consigue el éxito junto con Miko, ambos premiados se conocen y van al bar a celebrar para generar un recuerdo bonito, dijo ella, de haberse conocido por las letras. pasan la noche juntos muy a pesar de que en casa lo espera con amor incondicional Taiko. Y debe llorar la ausencia de un granuja. Se escucha el lamento y canto “Un corazón de fuego, algo que inevitablemente se marchitará y se desvanecerá, un sueño carmesí que fluye, la luna se desvanece en la niebla.”
Cuando Taiko sorprende a Miko en el apartamento del nefasto Ryonosuke, literalmente levanta la voz en contra de Miko, quien termina yéndose y de todas formas no tardará en rechazar a Ryonosuke. Ryonosuke enfrenta aYoshioka quien se encontraba en ese instante con Miki. Yoshioka le pide a Miko se vaya y mañana hablarían, mientras, saca las dos armas conseguidas con el personaje de Yūnosuke Itō. pone las dos pistolas ante Ryonosuke y cuenta cinco minutos antes de batirse en duelo, pero solo era para saber hasta dónde llegaría el voluble escritor. Entonces Ryonosuke vio pasar lo mejor de su vida en un instante creyendo morir y regresa, ebrio pero regresa cantando con Taiko quien sonríe como un ángel. Mientras, el desenlace para la desdichada Miko no será halagüeño porque en su apartamento, dejando la llave sobe el umbral, ya la esperaba el pillo profesor Tanigawa quien esa vez sí logra asesinarla.

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